//Joven sobrevive 49 días en alta mar orando.
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Joven sobrevive 49 días en alta mar orando.

Un joven indonesio sobrevivió 49 días a la deriva en el océano en una choza de pesca, contando solamente con una radio, alimento limitado y una Biblia.

El sol, la humedad, la falta de agua potable y comida eran motivos suficientes para que Aldi planeara saltar a las aguas del Pacífico para ponerle fin a su agonía. Pero recordó que sus padres le enseñaron a orar y a leer la Biblia en momentos de aflicción. Es por ello que, el joven de 19 años se aferró a la Palabra de Dios para poder sobrevivir.

Durante 3 años Aldi trabajó como pescador en una plataforma de madera flotante anclada a 130 km de la costa de Indonesia. Pero, un 14 de julio, los fuertes vientos rompieron las cuerdas de la trampa para peces flotantes conocida como “rompong” y lo arrojaron a la deriva.

Adilang, quedó a la deriva, lo rescató un barco japonés muy cerca de la isla de Guam; lo que había usado para resguardarse se dañó y quedó totalmente expuesto hasta que lo encontraron. En una entrevista contó que llegó un momento en el que creyó que no sobreviviría porque pasaron varios barcos, pero ninguno se acercó a pesar de sus intensos gritos y sus señales de SOS a través de una radio de baja frecuencia.

Aldi relata que administró lo mejor que pudo sus alimentos pero que a los pocos días se terminaron, pero pudo mantenerse en pie pescaba y filtraba el agua que tomaría a través de su ropa.

UNA ODISEA

Aldi tuvo apenas días de suministros y sobrevivió pescando, quemando leña de su cabaña para cocinar y bebiendo agua de mar a través de su ropa para minimizar su consumo de sal.

Los informes de los medios locales dicen que sobrevivió comiendo provisiones guardadas en su choza y pescando. Pero también con el alimento espiritual de una Biblia, que le sirvió de refugio en momentos de angustia y desesperación.

Parte de esa desesperación es que muchas embarcaciones lo ignoraron en medio del océano. “Cada vez que veía un gran barco, dijo, tenía esperanzas, pero más de 10 barcos lo habían pasado y ninguno de ellos se detuvo ni vio a Aldi”, dijo Fajar Firdaus, diplomático indonesio del consulado en Osaka al diario Jakarta Post.

Desesperado, Aldi pensó que nunca volvería a ver a su familia. Entrevistado por TribunManado, el adolescente indonesio dijo que creía que “iba a morir por ahí”. En un momento de la travesía dijo que pensó en quitarse la vida y consideró saltar al océano, pero recordó los consejos de sus padres para orar en momentos de angustia. La Biblia le ayudó a atravesar los peores momentos.

Pero lo que resalta de Novel Adilang es su fe, durante sus días en ese lugar recordaba siempre las palabras que sus padres siempre le decían “debes orar en momentos de aflicción”. Además, leía la Biblia que traía con él y dice que eso lo ayudó a mantenerse firme hasta que fuera encontrado. El mismo afirma que fue un milagro de Dios, que lo rescataran.

El barco se dirigía a Japón, donde fue entregado a los funcionarios del consulado a su llegada a Tokuyama el 6 de septiembre. Finalmente voló a casa el 8 de septiembre.

El consulado de Indonesia dijo en un comunicado de prensa que está con su familia en Wori, Manado, y que goza de buena salud.

La madre del joven, Net Kahiking, declaró que, durante esa situación fuerte, su familia no dejó de creer que Aldi regresaría a casa. “Nos rendimos a Dios y seguimos orando mucho”.

Según informaciones oficiales, el joven regresó a su casa para luego ser atendido en un hospital de Japón y recuperarse. Actualmente tiene buen estado de salud.