//Hombre que apuñaló a Jair Bolsonaro había sido pastor
Jair Bolsonaro

Hombre que apuñaló a Jair Bolsonaro había sido pastor

Adélio Bispo de Oliveira, de 40 años de edad, es el autor confeso del atentado contra el candidato presidencial brasileño, Jair Bolsonaro, a quien apuñaló en el abdomen durante un mitin de campaña en el municipio de Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais.

Natural de Montes Claros, a unos 700 kilómetros de donde se produjo el ataque, Bispo de Oliveira se encuentra detenido en la sede de la Policía Federal de Juiz de Fora, mientras las autoridades intentan esclarecer el motivo del intento de homicidio. Según confirmaron a Efe fuentes de la Policía Militarizada, De Oliveira tenía educación superior y parecía “mentalmente pleno y totalmente consciente de aquel acto, que parece que fue premeditado”.

El hombre que apuñaló a Jair Bolsonaro (PSL) como parte de un plan para matar al candidato a la presidencia de Brasil había sido consagrado pastor evangélico durante los años 2000 y, a lo largo de su militancia política en el PSOL, casi salió candidato a diputado.

Un extenso informe en el portal de UOL en Adélio Bispo de Oliveira, que afirmó haber actuado “en el orden de Dios” para apuñalar a Jair Bolsonaro, señaló que él pasó a profesar la fe evangélica a finales de 1990, mientras vivía en Uberaba (MG).

En la época, con poco más de 20 años de edad, trabajaba vendiendo libros, y como parte de su lucha por supervivencia, terminó buscando ayuda en la Iglesia de la Fe, que era dirigida por el pastor Romildo Cândido.

Cándido -que actualmente dirige la Iglesia Voz de los Mártires- concedió entrevista y habló que Adélio ya era obsesionado por la política, demostrando ser un “idealista”, pero demostrando ser “revuelto” y “confuso”.

“Él siempre fue celoso por la Biblia y por las cosas de Dios. Y hablar que fue Dios quien mandó [cometer el crimen]. Yo incluso comenté con mi esposa: su cabeza no estaba buena.

“Creo que no está bien”, dijo el pastor Cándido, expresando sorpresa con el atentado.

En 1998, la dedicación de Adélio a la iglesia le rindió la ordenación como obrero del ministerio. Al año siguiente, en un viaje hecho al lado de Cándido a San Pablo, el entonces obrero fue promovido a evangelista. A principios de los años 2000, Adélio habría sido consagrado pastor en una iglesia misionera de su ciudad natal, Montes Claros. Ni pastor Cândido ni el UOL, sin embargo, fueron capaces de especificar la fecha y el nombre.

El propio Romildo Cándido enfatizó que, a lo largo de los años, Adélio pasó por varias iglesias evangélicas, de varias ciudades. “Él resuena. Una hora él estaba en Santa Catarina, otra hora en Uberaba y luego volvía a Montes Claros”, dijo.

Un informe de Folha de S. Paulo mostró que la familia de Adélio informó que a los 17 años se convirtió en un “vagabundo”, siempre cambiante de la ciudad en busca de empleo, incluso a través de los estados de Sao Paulo y Santa Catarina.

“Desde que lo conocí, en el 98, siempre tuvimos un vínculo como amigos. Tuvo una época que él no tenía donde morar y se quedó en mi casa. Lo ayudé mucho, él era un tipo idealista y que tenía una visión política como pocos brasileños. Sólo que era de izquierda”, declaró el pastor Cándido.

La revuelta con la política, reiteró el pastor, era constante: “Él se mostraba nervioso, ceñía a los políticos. Durante todo el tiempo, él fue muy reverso a la masonería. No sé si ya tenía ese pensamiento de hacer lo que hizo. Él pasó a aislarse de las personas que tenían más intimidad”, agregó.

Bispo de Oliveira, que llegó a estar afiliado por unos años a un partido izquierdista, publicó en los últimos meses en las redes sociales mensajes criticando la situación del país y a los políticos en general, incluyendo a Bolsonaro. El político ultraderechista es uno de los candidatos más polémicos en la actual disputa electoral debido a que es un defensor de la última dictadura militar en Brasil (1964-1985); ha generado diversas protestas por sus insistentes declaraciones machistas, racistas y homófobas, y enfrenta procesos judiciales por discriminación e incitación a la violación.

El candidato del Partido Social Liberal (PSL) lidera los sondeos de opinión con un 22 % de los apoyos de cara a las elecciones del próximo 7 octubre, en un escenario sin el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción y cuya candidatura ha sido vetada por la Justicia.