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Éxodo

Hallan pruebas de Éxodo de hebreos

Evidencia histórica del recuento bíblico del Éxodo puede ser localizada en un sitio cerca del Rio Jordán, de acuerdo a un descubrimiento anunciado recientemente.

Según la Biblia, los israelitas fueron conducidos por Moisés de Egipto a la tierra prometida de Canaán, la cual incluye a Israel en los tiempos modernos. Sin embargo, muchos estudiosos han cuestionado la falta de bases históricas que demuestran la travesía de los hebreos.

Contrariando el argumento de investigadores escépticos, un nuevo estudio encontró evidencias históricas para el Éxodo en ruinas cercanas al río Jordán.

Éxodo, el segundo libro de la Biblia, ha sido sujeto de mucho debate sobre su exactitud histórica, como algunos eruditos han cuestionado el recuento de que los antiguos israelitas migraron de Egipto durante ese periodo de tiempo.

Sin embargo, en el sito de Khirbet el-Mastarah, el arqueólogo Ralph J. Hawkins y David Ben-Shlomo han dicho que hay evidencia de ruinas de gente nómada que se cree fueron los hebreos que venían de Egipto.

Ben-Shlomo dijo en comentarios citados por el Daily Express de Reino Unido el martes que las ruinas ofrecen evidencia potencial del recuento bíblico.

“No hemos probado que estos campamentos son del periodo de los primeros israelitas, pero es posible,” menciono Ben-Shlomo.

“Si lo son, esto puede encajar con la historia bíblica de los israelitas que vinieron del este del Rio Jordán, luego cruzaron el Jordán y después entraron a la zona rural montañosa de Israel.”

Los arqueólogos Ben-Shlomo y su socio de excavación estadounidense, Ralph Hawkins, de la Universidad Averett, están analizando si las ruinas son consistentes con un pueblo nómada recién llegado.

Entre las ruinas se encontró una especie de muro bajo que se cree que fue utilizado como un cercado de piedras rudimentarias para los animales, consistente con prácticas nómadas.

Además, fragmentos de cerámica en el lugar fueron datados de la Edad del Bronce (1400-1200 aC) o de la Edad del Hierro (1200-1000 aC), alrededor de la época asociada a la llegada de los israelitas.

Los arqueólogos dijeron que esto podría explicar por qué los fragmentos de cerámica se encontraron fuera, y no dentro, de los muros de piedra. “El suelo de las estructuras estaba prácticamente vacío de descubrimientos y, por lo tanto, no podríamos datarlos por métodos arqueológicos convencionales”, dijeron ellos.

“En los asentamientos beduinos, las personas viven en barracas hechas de [materiales] perecederos que son reubicados a cada estación, por lo que los artefactos no podrían estar asociados a la arquitectura de piedra. Entonces, las estructuras pudieron haber abrigado animales, y no personas, que vivían en las tiendas alrededor de ellas”, añadieron.

Ben-Shlomo y Hawkins publicaron sus hallazgos en la edición Julio/Agosto 2018 de Revisión de Arqueología Bíblica, notando que las ruinas parecen datar a la Edad de Hierro, la cual sería alrededor del tiempo del Éxodo.

En comentarios dados a la Sociedad de Arqueología Bíblica durante el verano, Ben-Shlomo y Hawkins dijeron que sus hallazgos vienen de la investigación en el sitio conducida en el verano de 2017.

En Khirbet el-Mastarah, encontraron entre otras cosas ruinas de piedra y fragmentos de cerámica que datan ya sea de la Edad de Bronce Tardía (1400-1200 A.C) o de la Edad de Hierro (1200-1000).

“Al final de nuestra temporada 2017, fuimos sorprendidos por la fotografía fascinante que había empezado a emerger en el Valle del Jordán, una región que hasta hace poco virtualmente no se conoce arqueológicamente hablando,” dijeron Ben-Shlomo y Hawkins.

“Dentro de un rango de solo un par de millas, tal vez podamos ver la evolución cultural del Israel temprano desde una escala domestica [en Khirbet el-Mastarah] a una escala cultural política [en Kirbet ‘Auja el-Foqa].”

La citada Khirbet ‘Auja el-Foqa ha sido identificada por investigadores como la antigua ciudad de Atarot, como se hace referencia en Josué 16:5.

Región de nómadas

El lugar, a ocho kilómetros al norte de Jericó, también tiene más sentido como un asentamiento nómada que permanente. Además de ser un lugar aislado, las temperaturas pueden llegar fácilmente a 45ºC y la precipitación de lluvias anuales es de sólo 1 centímetro.

“El paisaje es árido en la mayor parte del tiempo e incluso en los tiempos modernos la mayoría de la población es beduina (nómadas del desierto)”, dijo Ben-Shlomo.

Ahora los arqueólogos están trabajando para confirmar si el sitio es tan antiguo como sospechan. Las muestras del suelo de Khirbet el Mastarah fueron enviadas para análisis y muestras de las paredes de piedra serán sometidas a pruebas que puedan revelar su edad. Los resultados se esperan en algunos meses.

Los arqueólogos también están planeando excavar cerca de Uja el-Foqa, que se encuentra en una colina con vistas al valle de Jericó, para determinar si el lugar puede estar vinculado al asentamiento israelí de la región.

Sin embargo, el trabajo todavía presenta desafíos – los arqueólogos necesitan encontrar más pistas culturales de las que el lugar realmente pertenecía a los israelitas. “Es difícil, ya que muchos aspectos de la cultura de diferentes grupos (del este o del oeste del río Jordán) pueden ser muy similares o no indicativos lo suficiente”, dijo Ben-Shlomo.